03 febrero, 2014

Rectores con muy poca vergüenza



                Lean, lean la versión completa de la entrevista que Juanjo Becerra, director del Suplemento GU Campus de El Mundo, le hace al rector de la Universidad de Zaragoza y flamante Presidente de la CRUE, la Conferencia de Rectores. Lean, no se dejen llevar por la ira al ver con qué estilo se maneja el hombre, estilo propio de otros ámbitos y muy distintos menesteres, no precisamente intelectuales, no la tomen con él solo, pues es de suponer que se le parecerán en el fondo y en la forma la mayoría de sus colegas magníficos, pero párense y parémonos a analizar alguna cosilla, porque dejarlo pasar todo nada más que porque a esta gente no le quede crédito tampoco es plan.

                Se da mucho en nuestro país, entre politicastros, rectores y similares especímenes de la fauna gobernante, eso de dejar caer ideas malévolas como a lo tonto, insistir y esperar que se vayan macerando, hasta que un día las repite todo el mundo como si fueran verdades evidentes en lugar de idioteces inventadas por cabronazos retorcidos. El proceder tiene honda tradición y pongo un ejemplo fácil de entender hasta para lumbreras magníficas. Tú un día sueltas en el bar, como ingenuamente y ante lo amigotes, que en tal calle hay mucha ramera; más tarde lo vuelves a decir en la oficina y por la noche lo comentas con unos vecinos del barrio. Y así una semana. Al cabo de los días, ya habrá diez o doce conocidos tuyos, de los más bobos que tienes, que andarán cacareando por ahí que saben de muy buena tinta que en aquella calle todas son putas; y en dos meses ya sale hasta en los periódicos la noticia de que en esa zona cada casa es un prostíbulo camuflado.

                Bueno, pues, mutatis mutandis, el tal López rector juega a eso y con similar astucia. Le pregunta el periodista por el problemón de la endogamia en las universidades y, con rostro pétreo, le responde que en España hay una movilidad profesoral extraordinaria porque el profesorado viaja un montón y hasta hace estancias por ahí. Esto es como si a un ladrón redomado le afean lo muchísimo que ha robado y él sale con que más nos roba Hacienda o que en realidad sólo arrebató lo que a otros les sobraba. Pero como el entrevistador conoce el percal y ve de qué pie cojea la universidad de estos pagos, insiste, y ahí es donde el Presidente de los rectores muestra su calibre intelectual y moral. La pregunta era: “Pero si un director de departamento se empeña en contratar a su discípulo y crea una plaza  y un tribunal ad hoc, por mucho empeño que se ponga en la atracción, será difícil que se contrate  al candidato de fuera”. Y el tipo contesta: “Lo que suele ocurrir es que sólo se presenta el candidato de la casa porque al resto no les interesa desplazarse”. Los tiene cuadrados, ciertamente. Pero es como lo del ejemplo de las prostitutas que antes decíamos: estas cosas las van repitiendo en plan inimputable y tontito los que se supone que saben del asunto, y la gente termina por creérselas. Pues no, López, no cuela la trola, corazón, aunque sea de una magnífica perversidad.

                A lo mejor es verdad que a muchos de Barcelona no les apetece irse a Vigo o que a alguno de Huelva no le tienta una plaza en Oviedo, cabe. Bueno, no le tienta si en su universidad ya es funcionario o tiene el cocido bien asegurado. Porque si es un buen investigador y con buen currículum, acreditado, y está a punto de quedarse en la calle, ya me dirán a mí si concurriría o no a un puesto de titular en cualquier sitio. ¿Acaso no se están marchando cientos de jóvenes profesores a EEUU, Canadá, Alemania, Gran Bretaña? Ah, pues López opina que a las plazas de sus respectivas especialidades en Zaragoza no se presenta ninguno porque no quieren moverse. Y se queda tan ufano y pone cara de hágame otra pregunta, que me la voy a pasar por el mismo lado íntimo.

                Más todavía. En unas cuantas zonas de España hay tres universidades en un radio de veinte o treinta kilómetros y seis o siete a menos de ciento cincuenta kilómetros. Ponga que usted está acreditado para profesor titular, trabaja en una universidad de Madrid, en la de Castilla-La Mancha, en la de Valladolid…, y no le sale plaza de titular en esa universidad suya, pero sí aparece una en cualquiera de esas universidades cercanas. Por ejemplo, en Madrid hay cuatro facultades de Derecho públicas, más la UNED, más las bien próximas de Toledo, Ciudad Real… ¿Se presentaría ese profesor si hubiera un tribunal imparcial en vez de uno puesto por los del departamento del candidato de la universidad convocante? Sin duda. Ah, pues López, que se ve que es un piazo de científico, lo pone en duda y alega que si no hay más competencia y únicamente concurre a cada concurso un candidato de casa no es porque en el tribunal hayan coocado a sus amigos para votarlo a él aunque rebuzne, sino porque nadie se quiere mover y está toda la gente de un perezoso que asusta. O sea, que usted, profesor de la Autónoma de Madrid, no se apunta para un concurso en la Rey Juan Carlos o en la Carlos III porque le da mucha pereza moverse. Más todavía: usted vive en Madrid, tiene su familia en Madrid y es catedrático en Santander, y cuando sale una cátedra en la Complutense para el de dentro, usted no se anima porque le da pereza moverse: moverse de Santander a Madrid, donde está su casa o tiene sus cosas.

                Son la repanocha. Lo que pasa que nadie les dice casi nada casi nunca. Y van así, a la chita callando y haciéndose los suaves y malmetiendo y buscándose su futuro de subdirectores generales de algo cuando se les acabe lo del rectorado,  entre ellos pactan y se protegen y brujulean, malmeten para que parezca que los malos son los buenos investigadores y los buenos docentes y los buenos estudiantes que exijan y denuncien que la universidad española es, en sus altas esferas, un garito con mucho vicio y administrado de aquella manera.

11 comentarios:

Daniel Manzano dijo...

Con la cantidad de científicos españoles en el extranjero queriendo volver el que dice eso es o un sinvergüenza o un idiota.

Anónimo dijo...

http://cms.ual.es/UAL/universidad/organosgobierno/gabcomunicacion/noticias/15ENE2014_CONVENIOBISPADO

Anónimo dijo...

Olvidé decir que están en trámites de crear una cátedra de Astrología Prospectiva

Anónimo dijo...

Siempre hay quien conoce a alguien cuyo amigo tiene un conocido que... Si hay que denunciar enchufismo, con nombres y pruebas, si no, no vale. Otra cosa es la cantera: tener y promover una cantera propia es bueno, y no tiene nada que ver con la endogamia. Por cierto ¿cómo accedió usted a su plaza?

Juan Carlos Sapena dijo...

Hombre, anónimo, aunque no lo necesita este foro, le tengo que decir que lo que el professor critica, con riguroso acierto, es que se enchufe a mandriles...ojalá la mitad (por el cuarto) de los enchufados tuvieran la mitad (por el cuarto) de nivel que tiene y manifiesta a diario el professor, porque entonces la pregunta que usted hace tendría algún sentido.
No se trata del medio sino del fin. Igual tendría usted que arrejuntar las letras primero y aluego pensar sobre lo leído.
Éso, o pasar de primero de lógica y falacia, porque aquí andamos con el culo algo pelado ya...pero igual que le vale para alguna charlita de café su astuto argumento...

Ya digo que sin necesitarlo el foro se lo digo, mister anónimo retórico, canterano de pro preguntae, palmero a caballo a las cinco en punto de la tarde.

Con Dios.

Juan Antonio García Amado dijo...

Anónimo magnífico:
Contesto a su pregunta y luego comento con brevedad su comentario. Vaya por delante que entiendo que no es usted lector frecuente de este blog y que habrá aterrizado ahora y en esta entrada por un casual. Porque si conociera este sitio, sabría que aquí no nos cortamos mucho de denunciar lo que haga falta y a quien haga falta. Por cierto que aquí mismo se recogió también aquella información periodística sobre los parientes que había colocado en su universidad (de ella) la anterior Presidenta de la CRUE. El nombre del primo segundo del primer enchufado no lo indiqué, pues no logré averiguarlo. Mecachis, tal vez debimos callarnos todos.
- Sobre cómo conseguí mi plaza. Pues la que desde hace casi veinte años tengo, de catedrático en la Universidad de León, la gané en uno de aquellos concursos con tribunal de tres (de fuera) más dos (nombrados por la universidad convocante). Sólo que yo era candidato de fuera, había candidato casero o canterano y se presentaron tres más, fuimos cinco en total. Tuve suerte, no digo que no. Pero en mi disciplina, desde aquello mío, veinte años ha, hasta hoy, creo que ni dos personas más obtuvieron cátedra o titularidad fuera de su universidad de origen y con "bicho" dentro. Obviamente, porque cada universidad trabaja su cantera muy bien.
Por cierto, y aprovechando esta confianza que ha surgido entre nosotros. ¿Y la suya? ¿Lo de la plaza suya cómo fue? ¿O es usted un brillante canterano, una gloria local?
Eso que dice de la cantera tiene una gracia que no se puede aguantar y se lo tomo como rasgo de humor, pues debe de ser usted un magnífico cachondo. ¿Cantera? ¿Las universidades españolas están trabajando ahora la cantera? Será la cantera de Kansas o de Ontario o de Berlín. Lo dicho, un humorista estupendo es usted.
(sigue en otro comentario)

Juan Antonio García Amado dijo...

(Sigue)
¿Qué quiere decir "con nombres y pruebas", para que la denuncia le valga a usted? Por cierto, viene a ser como si yo le alego que si quiere usted rebatirme algo, con nombre y apellidos y no como anónimo. ¿O teme usted alguna cosa? No se lo digo, es sólo para que vea la comparación. Pues si usted me aduce algo que es totalmente verdadero, la verdad de su aserto no cambia nada porque me lo diga con anónima gallardía.
Se lo voy a explicar despacito y con una historieta. A ver si con dibujos entra la teoría. Una viejecilla ve desde su ventana cómo, a veinte metros,un hombre apuñala a otro. Llama a la policía de inmediato y la policía le pregunta si sabe cómo se llama el agresor o si le ha tomado una foto o ha grabado ella el crimen con su móvil. Contesta la buena mujer que no, a lo que el agente le replica: señora, las denuncias, con nombres y pruebas; si no, no valen. El poli en cuestión sería también primo de algún rector, supongo.
Además, da la casualidad de que en esta entrada no se denuncia a ningún corrupto académico en particular, sino que, al hilo de la entrevista del super-rector López, manifiesto que en la universidad hay una endogamia de mil demonios, plenamente institucionalizada y consentida por la autoridad, y que los rectores no quieren corregirla, sino aumentarla. Sobre eso, si le apetece, hablamos ante el foro que usted desee, con datos, nombres, pruebas y a cara descubierta.
No se tome a mal mi réplica y discúlpeme que mi sentido del humor no sea tan fino como el suyo. Pues, repito, lo de la buana cantera y los rectores mirando todo el día cómo entrenan los juveniles y pensando cuáles tienen que pasar pronto al primer equipo me ha parecido un hallazgo que ni Chiquito de la Calzada.

Gabriel Doménech Pascual dijo...

Las Universidades españolas trabajan la cantera que ni el Athletic de Bilbao.

Anónimo dijo...

- Sí, pasaba por aquí; no, no tengo plaza. Tampoco tengo perfil en ninguna red social; ni mucho tiempo para escribir aquí.
- Si el autor da la opción de comentarios anónimos. ¿Por qué "llama la atención" al anónimo con ironías "magníficas"?
- Según consta en el CV del autor: Licenciado y doctor por la Universidad de Oviedo y Profesor Titular de Universidad (plaza de funcionario) en la Universidad de Oviedo. ¿Endogamia? Luego obtuvo ascenso en la provincia de al lado (87 km en línea recta de capital a capital).
- Aún así me parece muy bien: ojalá las promociones actuales tengan esa opción. Evidentemente por méritos, no por otra cosa.

Anónimo dijo...

Buenas tardes:

Por favor,donen sangre. También en Ávila, por favor. Hoy, en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid ya hay ejemplares de Expansión y de El Economista (de los últimos días).

Un abrazo, profesor.

David.

Anónimo dijo...

En cuanto a dar nombres concretos de casos de endogamia, bastaría con ver el listado de profesores y que apellidos coinciden. En algunos departamentos hay autenticas sagas familiares.